PAUTAS DIAGNÓSTICO - TERAPÉUTICAS  PARA  LA PRÁCTICA CLÍNICA

TEMA, CONDICIÓN O PATOLOGÍA: Trastornos Somatomorfos del adulto volver

 

DEFINICIÓN: Es un grupo de trastornos mentales caracterizados por la presencia de síntomas físicos que sugieren una enfermedad somática, pero que no pueden explicarse completamente por la presencia de una enfermedad conocida propiamente tal, por los efectos directos de una sustancia o por otro trastorno mental.  En la mayoría de los casos, existe la tendencia a negar el compromiso emocional y/o responsabilizar a los síntomas emocionales como causales del cuadro por el que consultan.   Así, estos pacientes se encuentran en todas las áreas de la práctica médica ambulatoria y hospitalizados.  Existen 7 tipos de trastornos: Trastornos de Somatización, Trastorno Somatomorfo indiferenciado, Trastorno de Conversión, Trastorno por Dolor, Hipocondría, Trastorno Dismórfico corporal y Trastorno Somatomorfo no especificado.

EPIDEMIOLOGÍA Y COMORBILIDAD: Debido a la diversidad de cuadros agrupados en los trastornos somatomorfos, los datos sobre prevalencia no están bien definidos.  Algunos estudios internacionales muestran una prevalencia que fluctúa entre 14 y 19% en pacientes que consultan en atención primaria.  Al evaluar el Trastorno de Somatización propiamente tal, la prevalencia, de acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 4ª Edición (DSM-IV) de la American Psychiatric Association (APA), va desde 0,2% hasta  25-26% en otros estudios.  Las manifestaciones sintomáticas tienden a ser más frecuentes en mujeres que en hombres, están asociadas a altos niveles de incapacidad y los pacientes tienden a ser usuarios frecuentes de los recursos de salud disponibles, lo que produce altos costos en salud. Los trastornos somatomorfos pueden coexistir con los trastornos de ansiedad, trastornos del ánimo, trastornos por uso y abuso de sustancias y trastornos de la personalidad, entre lo más frecuentes.

DIAGNÓSTICO: En la evaluación de estos trastornos se deben considerar:
a)       Revisión de la historia médica, del examen clínico y de los exámenes de laboratorio y de imágenes, que permitan descartar una enfermedad orgánica propiamente tal.  Si la evaluación médica efectuada es razonable de acuerdo a la investigación actual, no se debieran solicitar nuevos estudios o procedimientos que puedan influir al paciente a mantener la idea de una enfermedad somática.
b)      Efectuar un examen mental por medio de entrevista clínica, con el propósito de conocer el estado mental, la capacidad de comprensión, adaptación y la capacidad  de manejar y tomar decisiones en relación a su enfermedad.
c)       Identificar la psicopatología presente con el objeto de detectar la coexistencia de un trastorno psiquiátrico.
d)      Evaluar factores psicosociales en el área familiar, laboral, social y médico-legal, que pueden ser de significación tanto en la causalidad, contribución y/o mantención del cuadro.
e)       Investigar uso de medicamentos, especialmente el uso de fármacos psicotrópicos.
f)        Solicitar exámenes psicológicos, evaluaciones psicométricas de organicidad o de personalidad, exámenes de laboratorio o de imágenes, sólo si se estima que contribuirán a clarificar el diagnóstico.
g)       Aplicar criterios diagnóstico específicos que permitan definir el trastorno somatomorfo, de acuerdo a las clasificaciones existentes.

TRATAMIENTO: Es importante tener en cuenta que estos pacientes tienden a resistirse a un tratamiento adecuado debido a que se consideran enfermos físicos y no mentales.
a)       Se debe acoger al paciente en forma empática y otorgarle credibilidad a sus síntomas evitando la confrontación; no olvidar que el paciente percibe sus síntomas como reales.
b)      Entregar información clara y precisa de los hallazgos normales y anormales que pudiesen existir.  Se deben evitar comentarios como: “Ud. no tiene nada” o “todo es de los nervios”.
c)       Entregar un diagnóstico y un modelo explicatorio del proceso sintomático, lo que permite mayor aceptación y credibilidad del paciente al planteamiento terapéutico. La mayoría de estos trastornos son de diagnóstico y tratamiento complejo y deben ser evaluados por médicos especializados en Psiquiatría.
d)      Establecer un programa de tratamiento con objetivos realistas, orientado a mejorar niveles de funcionamiento y disminución sintomática, más que a la desaparición del síntoma.
e)       Tratamiento farmacológico de los cuadros psiquiátricos concomitantes. El uso de medicamentos debe ser cuidadosamente evaluado, con previa preparación y educación del paciente.  Siempre se debe comenzar con dosis bajas y con un aumento lentamente progresivo de los fármacos, especialmente debido a que los nuevos medicamentos pueden provocar síntomas colaterales que podrían ser interpretados como nuevos síntomas.
f)        Psicoterapia.  Se deben utilizar medidas psicoterapéuticas generales de apoyo, que contribuyan a disminuir el sufrimiento del paciente: educación, reconocimiento de estilo de vida, manejo del estrés, psicorelajación, ejercicio físico, enfrentamiento y manejo de las dificultades psicosociales, etc. De acuerdo al trastorno y a su evolución se puede plantear una psicoterapia específica.

OTROS: En algunos casos es necesario intervenir en el ambiente socio familiar y/o laboral, con el objeto de recuperar roles y reintegrar al paciente a niveles de funcionamiento más adecuados. La mayoría de estos trastornos son de diagnóstico y tratamiento complejo y deben ser evaluados por médicos especializados en Psiquiatría. volver

PAUTAS DIAGNOSTICO - TERAPEUTICAS PARA LA PRACTICA CLINICA
ADVERTENCIA GENERAL :
Estas fueron redactadas por un grupo de especialistas designado especialmente para este fin por el Directorio de la Sociedad de NEUROLOGIA, PSIQUIATRÍA Y NEUROCIRUGÍA.
Todos los contenidos y los principales aspectos formales de estas pautas son de responsabilidad y propiedad exclusiva de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía.
El Comité Editorial de ASOCIMED para la publicación de estas pautas solamente realizo modificaciones mínimas a los aspectos formales de los manuscritos, respetando íntegramente los contenidos y los principales aspectos formales de los mismos.
Las Pautas Diagnóstico - Terapéuticas para la Práctica Clínica sólo constituyen un breve texto de orientación dirigido por la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía a la comunidad, y sólo pueden ser utilizadas como texto informativo y educativo.
Estas Pautas Diagnóstico - Terapéuticas para la Práctica Clínica serán reactualizadas por la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía periódica y oportunamente.