| PAUTAS DIAGNÓSTICO - TERAPÉUTICAS PARA
LA PRÁCTICA CLÍNICA |
| TEMA,
CONDICIÓN o PATOLOGÍA: Delirium
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| DEFINICIÓN: Se denomina genéricamente Delirium a un compromiso cualitativo de
la conciencia producido por una alteración funcional del cerebro derivada ya sea de
una enfermedad sistémica (metabólica o infecciosa), de una intoxicación o privación de
fármacos o de una patología de origen primariamente cerebral. |
| Pese a lo anterior la causa
última en la génesis del trastorno permanece incierta por lo que es posible conceptuar
el cuadro como una Encefalopatía Tóxico Metabólica. |
| EPIDEMIOLOGÍA Y COMORBILIDAD: La frecuencia de Delirium puede variar de acuerdo con las
poblaciones estudiadas así como con los criterios diagnósticos utilizados. |
| En pacientes hospitalizados
en un servicio de medicina puede variar de 10 % a 30%. En pacientes post-operados,
principalmente en aquellos que requieren de circulación extracorpórea, puede llegar a un
51%. En servicios geriátricos la frecuencia oscila entre un 20% y un 40% y en enfermos
hospitalizados por SIDA la frecuencia varia desde 30% ó 40% a un 80% en casos terminales. |
| Entre la comorbilidad más
frecuentemente asociada se encuentran pacientes con estados de desnutrición o patología
renal que determine hipoalbuminemia, abuso de substancias o trastorno orgánico cerebral
previo, fractura de cadera y cirugía cardiovascular. |
| DIAGNÓSTICO: El diagnóstico de Delirium es eminentemente clínico y requiere de la
atención del clínico ya que en la práctica representa un síntoma de
complicación de la enfermedad de base y no un problema en sí mismo. Además es frecuente
que las manifestaciones clínicas del cuadro tengan una variación circadiana
agravándose hacia la tarde y noche por lo que es frecuente que los tratantes habituales
no sean testigos de las alteraciones mentales o conductuales de sus pacientes sino
que estas sean manejadas e informadas por la residencia. |
| Los pacientes suelen
aparecer con una atención frágil o flotante, desorientados temporoespacialmente, con un
afecto muy lábil o superficial, existe alteración del ciclo sueño -vigilia con
una inversión del mismo así como una superficialización y fragmentación del sueño. La
psicomotricidad puede variar en ambos sentidos aún cuando es más habitual la agitación
psicomotriz vespertina y nocturna. Suele existir amnesia del episodio. El cuadro se
instala de manera habitualmente rápida, en general es de corta duración y representa un
agravamiento de la patología de base. |
| La evaluación clínica
debe incluir un examen físico y mental así como un laboratorio básico destinado a
orientar etimológicamente sobre el origen del desorden. En el examen físico deben
revisarse antecedentes anamnésticos mórbidos y psiquiátricos, los medicamentos
utilizados (tipo, dosis, tiempo y relación con los cambios conductuales) así como una
evaluación neurológica destinada a eliminar otras fuentes de compromiso de conciencia (
p.ej.-status epiléptico no convulsivo), signos vitales y hoja de anestesia cuando
corresponda. |
| La evaluación del status
mental debe incluir, en la medida de lo posible, o y una entrevista clínica y la
aplicación de algún test cognitivo o minimental. |
| Entre los test de
laboratorio sugeridos se encuentran los siguientes: Glicemia, electrolitos en sangre
y orina, albuminemia, nitrógeno, creatininemia, pruebas hepáticas, magnesemia, hemograma
completo y VHS; además se recomienda practicar un EEG, Rx de Tórax, gases arteriales y
saturación de oxígeno, orina completa. |
| Según el cuadro de base el
chequeo anterior puede complementarse optativamente con un cultivo de orina y
antibiograma, evaluación de drogas en orina, VDRL, HIV, B12, fosfemia y evaluación de
metales pesados en sangre. Hemocultivos, niveles plasmáticos de drogas, punción lumbar,
TAC o RNM de cerebro. |
| Los criterios diagnósticos
DSM-IV para Delirium son los siguientes: |
| A.-Alteración de la
conciencia expresada en una disminución en la capacidad para centrar, mantener o dirigir
la atención hacia el entorno. |
| B.-Cambio en las funciones
cognoscitivas (como déficit de memoria, desorientación, alteración del lenguaje) o
presencia de una alteración perceptiva que no se explica por la existencia de una
demencia previa o en desarrollo. |
| C.-La alteración se
presenta en un corto periodo de tiempo (habitualmente en horas o días) y tiende a
fluctuar a lo largo del día. |
| D.-Demostración a través
de la historia, exploración física y de las pruebas de laboratorio de que la
alteración es un efecto directo de enfermedad médica, intoxicación o abstinencia de
sustancias, etiología múltiple o bien no especificada. |
| TRATAMIENTO: El tratamiento del Delirium se asocia a menor mortalidad por cuadro de
base, menor cantidad de días de hospitalización, menor cantidad de complicaciones
médico-quirúrgicas y menor riesgo de deterioro cognoscitivo futuro. |
| Se insiste en que el manejo
psiquiátrico del cuadro es solo sintomático puesto que se debe tender a identificar y
tratar la causa de base. Se sugiere combinar estrategias ambientales con otras de soporte
psiquiátrico de tipo farmacológico y psicoterapéutico. |
| En el manejo se sugiere
identificar la etiología, e iniciar intervenciones que contemplen el monitoreo constante
del paciente, de modo de poder resolver situaciones de urgencia, así como brindar
condiciones de seguridad para el paciente y para su entorno. |
| Entre las intervenciones
ambientales se recomienda mantener un entorno de luz natural o artificial variable durante
las 24 horas del día de manera de ayudar en la orientación espacio temporal. Se
recomienda facilitar un ambiente conocido (objetos, reloj, calendario, familiares) todo lo
cual permite orientación y seguridad. Se debe educar a los familiares en las
características del cuadro e incorporarlos en algunas tareas de asistencia cuando la
situación lo permita (alimentación, cuidado, asistencia, hidratación etc.) |
| Entre las intervenciones
farmacológicas se insiste en usar fármacos solo si es necesario para contener o sedar al
enfermo. Es frecuente que un abuso en la sedación de estos pacientes contribuya a
confundir la evaluación mental y somática así como a silenciar una manifestación
de gravedad del cuadro de base. Se recomienda el uso de neurolépticos y entre los
elegidos esta el Haloperidol por su bloqueo exclusivo de receptores dopaminérgicos, su
escaso o nulo efecto anticolinérgico, baja acción sedativa o hipotensiva y la
facilidad de uso oral o parenteral (e/v o intramuscular) se sugiere inicio con dosis bajas
de 1 o 2 mg desde 2 hasta 6 veces al día con adecuación de la dosis según respuesta
clínica y reducción a la mitad de la dosis en mayores de 65 años. En general la dosis
media oscila entre 5 a 10 mg por día. Generalmente en nuestro medio se utiliza la
administración intramuscular aún cuando existen reportes sobre su efectividad en forma
endovenosa asociada a una reducción de los efectos colaterales de tipo extrapiramidal.
Existen reportes del uso de Haloperidol en bolus de infusión continua llegándose hasta
dosis de 50 a 100 mg día con bajo perfil de efectos colaterales (Los riesgos mas graves
incluyen prolongación de la onda QT, fibrilación ventricular y muerte súbita) |
| Existe alguna experiencia
con el uso de neurolépticos atípicos los cuales pueden resultar útiles en caso de
alergia específica al Haloperidol, síndrome neuroléptico maligno, diskinesia tardía o
pacientes físicamente muy deteriorados. Se ha usado Olanzapina Risperidona y Quetiapina. |
Además de los neurolépticos es posible
asociar benzodiazepinas (de elección lorazepam por facilidad de administración (oral o
parenteral) ,degradación hepática sin metabolitos activos, posibilidad de
asociación con haloperidol sin precipitación ), colinérgicos como Tacrina o
Neostigmina, vitaminas principalmente complejo B, opioides, ventilación mecánica y
terapia electro convulsiva.
Por último hacer hincapié en el tratamiento del Delirium Tremens ya que un manejo eficaz
y oportuno suele evitar consecuencias irreversibles. Aquí se recomienda lorazepam
1-2 mg e/v cada 5-15 minutos hasta la sedación o bien diazepam 5-10 mg e/v cada 5-15
minutos hasta la sedación así como la administración de vitamina B1, dextrosa 50% y
sulfato de Magnesio evitando el uso de Fenotiazínicos o fármacos que disminuyan el
umbral convulsivante. volver |
PAUTAS DIAGNOSTICO - TERAPEUTICAS
PARA LA PRACTICA CLINICA
ADVERTENCIA GENERAL :
Estas fueron redactadas por un grupo de especialistas designado especialmente para este
fin por el Directorio de la Sociedad de NEUROLOGIA, PSIQUIATRÍA Y NEUROCIRUGÍA.
Todos los contenidos y los principales aspectos formales de estas pautas son de
responsabilidad y propiedad exclusiva de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y
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El Comité Editorial de ASOCIMED para la publicación de estas pautas solamente realizo
modificaciones mínimas a los aspectos formales de los manuscritos, respetando
íntegramente los contenidos y los principales aspectos formales de los mismos.
Las Pautas Diagnóstico - Terapéuticas para la Práctica Clínica sólo constituyen un
breve texto de orientación dirigido por la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y
Neurocirugía a la comunidad, y sólo pueden ser utilizadas como texto informativo y
educativo.
Estas Pautas Diagnóstico - Terapéuticas para la Práctica Clínica serán reactualizadas
por la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía periódica y oportunamente. |