Seminario “Errores en Medicina ¿Es segura la atención sanitaria en Chile?”

Resumen, Conclusiones  y Recomendaciones

Dr. Rodolfo Armas Merino

Presidente

Asociación de Sociedades Científicas Médicas de Chile

De acuerdo a informaciones emanadas del extranjero especialmente de Estados Unidos de Norteamérica y a la experiencia de quienes trabajan en el ámbito clínico, con frecuencia ocurren errores en el proceso de la atención de pacientes. Ellos pueden ser intrascendentes y ni siquiera detectados por el paciente o quienes han estado a cargo de su cuidado, pero también pueden ser muy graves y aún fatales. Estos episodios pueden ser de muy diversa naturaleza y muchos de ellos, pueden aparecer como eventos naturales o de normal ocurrencia, como infecciones intrahospitalarias, reacciones adversas a drogas que pudo haberse evitado, caídas o retiro de sondas por conciencia obnubilada, etc.
En Chile no tenemos estadísticas nacionales sobre esta materia y las instituciones difícilmente harán públicas sus experiencias. No obstante, podemos presumir de que en ningún caso la ocurrencia de ellos entre nosotros, es menor  que la observada en otros países desarrollados que cuentan con mejor organización y mayores recursos para el trabajo médico.
La responsabilidad en estos eventos, cuya frecuencia se comprende por la complejidad de este tipo de trabajo y por la cantidad y diversidad de personas que participan en él,  puede ser de una o más personas o de la institución donde ocurrió. Paradójicamente, aunque lo común es que ella sea institucional, habitualmente los afectados la atribuyen a la acción de personas.
Los impactos que estos hechos tienen o pueden tener son múltiples. El principal es sobre el paciente que puede demorar su curación o, lo que es peor, sufrir agravación de su afección. Pero también pueden afectar a quienes están a cargo del cuidado del paciente, desde el más modesto auxiliar hasta el más calificado profesional y a la institución donde ocurrió el hecho. Obviamente, estos episodios pueden ocasionar gastos que alguien ha de solventar, sean personas, el centro asistencial, compañía de seguros u otro.

Dentro del necesario afán de mejoramiento de la calidad de la atención médica, de la seguridad de los pacientes y especialmente, ante la frecuencia, gravedad e implicancias de este tipo de episodios, es preciso tomar y hacer tomar conciencia acerca de su existencia y esforzarse por evitarlos y corregirlos oportunamente. Para ello se debe:

-  Educar a informar de la ocurrencia de cada caso para analizarlo y corregir las causas que lo originaron,

-     Proporcionar y enseñar a emplear guías o normas para la realización de procedimientos que encierran algún riesgo,

- Crear un sistema de auditorías que permitan pesquisar casos no denunciados o no reconocidos como tales,

-   Asegurar la mantención de equipos y la revisión periódica de sistemas y procedimientos.

Cada error detectado debe ser una oportunidad para mejorar la calidad del trabajo de atención de pacientes